Por un desamor Gwyneth Paltrow casi pierde su único Oscar

Hace más de veinte años, Gwyneth Paltrow y Brad Pitt formaban una de las parejas más famosas de Hollywood. Estaban comprometidos y la relación duró unos tres años, de 1994 a 1997. Pero el amor llegó a su fin cuando ella, a los 27, decidió romper el compromiso porque no estaba preparada para dar el siguiente paso.

Fue su primera relación delante del ojo del público, con una ruptura que casi la lleva a rechazar el papel que le dio su único Óscar.

Brad Pitt y Gwyneth Paltrow en la premiere de ‘The Devil’s Own’ en New York City el 13 de marzo de 1997 (Photo by Ron Galella/Ron Galella Collection via Getty Images)

A Gwyneth le ofrecieron el papel de Viola de Lesseps, la protagonista de Shakespeare in love, después de que otra actriz consagrada se retirara del proyecto. “Julia Roberts iba a hacerla durante un tiempo, pero esa versión se cayó. [La película] terminó en Miramax y fui la primera persona a la que se la ofrecieron” contó Paltrow hace unos años a Variety.

Sin embargo, la actriz y empresaria reveló que no estaba interesada en la película porque durante aquella época “estaba en el medio de una ruptura terrible”. La que vivió con Brad Pitt.

“La idea de viajar a Inglaterra y estar lejos de casa me resultaba tan… ni siquiera lo leí (el guion). Me dije que no podía leer nada en ese momento. Lo estaba pasando muy mal”. 

Brad Pitt y Gwyneth Paltrow en Madison Avenue, NYC, el 13 de agosto de 1996. (Photo by Lawrence Schwartzwald/Sygma via Getty Images)

Brad Pitt y Gwyneth Paltrow en Madison Avenue, NYC, el 13 de agosto de 1996. (Photo by Lawrence Schwartzwald/Sygma via Getty Images)

Quizás pocos lo recuerden pero Shakespeare in Love fue uno de los proyectos estancados en el infierno hollywoodense. La idea original surgió a finales de los 80s cuando el hijo del guionista Marc Norman, Zachary, se la comentó. A continuación hubo un primer boceto de la historia, un director como Edward Zwick (Leyendas de pasión) y una estrella como Julia Roberts a bordo. El guion fue retocado y Universal comenzó a desarrollar la producción en 1991.

Sin embargo, la cosa no avanzaba. Cuenta la leyenda que Roberts quería solo y únicamente a Daniel Day-Lewis como compañero protagonista, pero el británico no estaba interesado y tras varios intentos para persuadirlo, la actriz de Pretty Woman se habría dado por vencida y abandonado la producción a seis semanas del rodaje. En ese momento, el proyecto se quedó en el limbo y sin estudio. Finalmente, Zwick logró el interés de Miramax -la compañía fundada por Harvey Weinstein y su hermano Bob- aunque lo reemplazaron con otro director, John Madden (Su majestad Mrs. Brown).

Fue entonces cuando el guion llegó a manos de Gwyneth Paltrow. Sin embargo, tras su rechazo inicial, el director no se quedó de brazos cruzados y se reunió con Kate Winslet recién salida del éxito de Titanic. “Leyó el guion y lo entendió completamente” dijo Madden a Variety.Almorcé con ella, estaba entusiasmada. Y luego, una semana después, me llamó y me dijo ‘no creo que pueda'”. De todos modos, otras actrices como Winona Ryder, Diane Lane y Robin Wright fueron consideradas. Y, según la leyenda urbana, fue precisamente este libreto el que provocó la ruptura definitiva en la amistad que mantenían Gwyneth y Winona.

El tiempo pasó, el corazón de Paltrow fue sanando y, meses más tarde, le dio otra oportunidad a la idea, leyó el guion y se quedó prendada. “No podía dejarlo” dijo. “Era perfecto“. Y así, finalmente, se convirtió en Viola.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un post de Instagram no disponible por tus preferencias de privacidad

Aceptar el proyecto suponía que Gwyneth iba a colaborar de nuevo con Harvey Weinstein cuando, según reveló en el exposé publicado por The New York Times en 2017, había vivido una situación incómoda durante el rodaje de Emma en 1996. La actriz dijo que el productor la había convocado a su habitación de hotel, puesto las manos sobre ella y solicitado un masaje. Ella rechazó sus avances y tras contar lo sucedido a su novio, Brad Pitt, el actor se enfrentó a Weinstein para asegurarse que nada volvía a sucederle dado que Gwyneth tenía varios proyectos en marcha con su compañía.

Uno de los choques que la actriz tuvo con el productor durante el rodaje de Shakespeare in love fue cuando a Weinstein se le ocurrió que Ben Affleck debía ser el protagonista. No Joseph Fiennes. Si bien no estaba presente en el rodaje en Inglaterra, sus decisiones pesaban sobre la producción. Y como El indomable Will Hunting estaba destinada a ser un éxito, Weinstein quería a Affleck y no al desconocido hermano de Ralph Fiennes para el papel del autor británico. “A último momento, Harvey quiso que Ben Affleck asumiera a Shakespeare” contó Paltrow en la misma entrevista. “Le dije ‘No puedes hacer eso. Tiene que ser una persona inglesa'”. Y al final, Weinstein cedió y Affleck se conformó con un papel secundario, pero no sin dar la última nota.

Según la actriz, al productor no le gustaba el final al estar convencido de que “se había hecho una comedia romántica que no terminaba como tal” dijo Madden. Y entonces el director y Paltrow tuvieron que explicarle que Shakespeare no podía terminar con la protagonista porque estaba casado. Al final, llegaron al acuerdo de rodar otro desenlace esperanzador donde Viola y Will se despiden de forma más apasionada. Fiennes ya se había afeitado para otro proyecto, así que para esa escena final tuvo que colocarse una barba falsa.

Gwyneth Paltrow con su Óscar a la Mejor actriz por su papel en

Gwyneth Paltrow con su Óscar a la Mejor actriz por su papel en “Shakespeare in Love” en la 71 ceremonia anual de los Premios de la Academia en Los Angeles el 21 de marzo de 1999. (ELECTRONIC IMAGE) AFP PHOTO Vince BUCCI/mn (Photo credit should read Vince Bucci/AFP via Getty Images)

Gwyneth terminó ganando el primer y único Óscar de su carrera a la mejor actriz en la 71 ceremonia de los premios de la Academia en 1999. Y fue en el rodaje de aquel drama romántico que conoció de forma personal a Ben Affleck, siendo el protagonista de su siguiente relación. Estuvieron juntos de 1997 al año 2000, con una ruptura entre medias. Ya en 2002 conoció a su exmarido, el líder de Coldplay, Chris Martin. Contrajeron matrimonio un año más tarde, tuvieron dos hijos y se divorciaron en 2016. Actualmente está casada con el productor Brad Flalchuk a quien conoció en el set de Glee.

En cuanto a Shakespeare in love, no solo ganó el Óscar a mejor película batiendo a favoritas como Salvar al soldado Ryan y La vida es bella, sino que también fue de las películas más taquilleras y rentables de 1998 con una recaudación de $289 millones tras haber costado $25 millones.

Más historias que te pueden interesar:

We wish to thank the author of this short article for this awesome content

Por un desamor Gwyneth Paltrow casi pierde su único Oscar

Cool N Spicy